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lunes, 16 de enero de 2012

¡casi muero...!

ains, mira que soy dramacat. lo sé, pero no puedo evitarlo y os voy a contar por qué:

andaba yo tuiteando (que no sabíais que también tenía twiter? pues sí! soy @holasoyoki ^_ ) con @iMiau_Meow acerca de esta noticia The Incredible Survival Story of “The Faceless Kitten” (contiene alguna imagen un poco dura T_·), cuando salió a colación de dónde había salido yo. ya en alguna ocasión os he hablado de mi vida antes de llegar a casa de mamá, pero nunca os he contado mi historia.

llegué a casa con mi ojito recién cerrado, esterilizada y con el cono de la vergüenza y con algo de moquito. os enseño una foto (no salgo nada favorecida, pero entonces tenía mucho menos peso que ahora):

Okibel I ^_ 

en la foto parece que estoy peor de lo que estaba en la realidad. lo cierto es que justo al llegar me puse a investigar por toda la casa, y aunque vomité un poco por el viaje, todo lo demás fue relativamente bien, teniendo en cuenta lo pejigueras que podemos ser los gatos cuando nos cambian de sitio. sobre los mocos, me dijeron que con los antibióticos que tomaba por la operación de esterilización me desparecerían; pero no, no lo hicieron.

cuando una semana después yo seguía estornudando y lanzando mocos por doquier, mamá me llevó otra vez al veterinario... y ahí nació mi odio hacia ellos >_ . empezaron por ponerme otros antibióticos que se suponía que me vendrían mejor que los anteriores, y me pincharon, claro, también con corticoides. dolió mucho >_

al principio parecía que todo mejoraba, pero fue una falsa alarma. yo seguía estornudando, cada vez más, y respirando peor, tanto que mamá me decía que me parecía a darth vader (que no sé quién es, pero parece que le hace gracia ¬ ).

así que visita al veterinario, otra vez. como no sabían lo que me pasaba me hicieron placas, y claro, no vieron nada. y yo seguí mal, y cada vez llegaba antes mi inyección de antibióticos y corticoides. hablaron con mamá y le dijeron que necesitaban más pruebas y que tenía que ir al hospital veterinario a hacerme un tac. suena gracioso, lo sé, como un reloj u_ pero no lo fue, así que me enfadé mucho y dejé en la bolsa de la muerte (a.k.a transportín) un par de regalitos para que se enterasen. esto fue lo que nos dieron a cambio... que ni yo ni mamá entendimos, pero al parecer contiene información muy importante:

juro que soy mucho más mona en persona
y con toda la ilusión por encontrar un remedio al problema de mis mocos volvimos a ese sitio horrible con los resultados, esperando saber qué tenía. los veterinarios usaban palabras muy raras, como "pólipos" o "tumores" y cosas malas. lo único que yo sé es que cada día respiraba peor y estornudaba por toda la casa. aún así, volvimos a irnos sin tener un "diagnóstico" (y esto tampoco es una palabrota, aunque lo parezca).

ya llevaba un año en casa y como siempre fui vaga hasta para limpiarme (mi blanco no es que se diga nuclear ^_ ), un día mamá se decidió a darme un baño...  aún no sabemos si fue mi alergia a la ducha como concepto, la cantidad de jabón o una alineación de los astros, pero me puse fatal, mal de verdad.

ya no eran mocos: eran mocos y sangre! y yo estaba muy quieta y no me movía mucho. el veterinario nos había dado cita, otra vez en el hospital veterinario, para una rinoscopia, pero si seguía así no llegaría (dramacat again ^_ ). así que nos plantamos en el veterinario mucho antes de nuestra cita programada y me pinchó, por enésima vez, aunque en esta ocasión yo me negaba a moverme mucho y no respiraba apenas. mamá estaba muerta de preocupación y el señor malo de bata blanca le insinuó que quizá habría que considerar tomar una decisión drástica porque ésa no era calidad de vida para un gato.

¡¡¡por encima de mi cadáver!!! y nunca mejor dicho... menos mal que mamá,  que no para de llorar y estaba superpreocupada, ni se lo pensó, y allá se fue otra vez a hacerme la rinoscopia.

coche por aquí, llegada, y me deja sola, otra vez en ese horrible lugar. mamá siempre me cuenta lo largas que se le hicieron las horas... pero cuando vino a por mí yo estaba exultante! le dijeron a mamá que habían necesitado ¡¡dos litros!! de suero salino para limpiarme los mocos y que... no encontraron nada u_ . lo cierto es que a mí no me importaba, porque respiraba como no había respirado en mucho tiempo. no paraba de moverme, ¡era genial! y de camino a casa en el coche no paré ni un minuto, estaba llena de energía gatuna ^_.

al llegar a casa, mamá se fijaba todo el rato en si comía o bebía algo después de la anestesia.. como siempre le dicen a mamá "es normal si no come o está alicaída..." pero cómo que no como? a por el pienso! siempre me pongo las botas al llegar porque llevo desde el día anterior sin probar bocado. además, si ya soy una experta! lo tengo todo controlado ^_ .

el caso es que con los resultados en el veterinario le dicen a mamá que su niña, uséase, yo! tengo un hespervirus felino en la nariz. que es para siempre, pero que me puedo tomar algo que me lo controla y me hace estar mejor: l-lisina 500mg. no me gusta nada >_ pero mamá me lo da con jeringa para que me lo trague mejor y más rápido y desde entonces, me he convertido en una gata casi normal .D  algunos días respiro mejor que otros, pero todos tengo ganas de seguir dando guerra.

menos mal que mamá no me dio por perdida y que no le importa tener las paredes decoradas con regalitos míos... ¡menos mal que encontré mi hogar =^_·=!

ahora soy la reina del sofá, ja! y mirad, mirad que nariz más limpita! ^_

y vosotros? me contáis vuestra historia?

martes, 9 de agosto de 2011

atchús! 2ª parte

¿os acordáis de osaka? de mis hermanas, ella es la autista y la antisocial; la pasota, la que siempre va a su bola y pasó del rascador nuevo cuando lo trajo mamá. un poco rarita, lo sé. pues la semana pasada empezó a estornudar cada dos por tres y a llorarle a saco uno de sus ojos. estoy segura de que hiro, que había estado unos días estornudando (cómo ya os conté aquí), se lo pegó y además a propósito. pero claro, hiro sólo necesitó unos días para recuperarse y osaka... osaka tuvo que ir a ver el más malo de los malos: el veterinario!

ese humano malvado y despiadado que nos hace cosas raras, nos abre la boca, nos mete aparatitos por las orejas... cuando vimos a mamá sacar la bolsa de la muerte (puede parecer un apodo exagerado, pero no lo es >_<) nos temimos lo peor. al menos yo, que por culpa de mi hespervirus tengo que ir cada dos por tres a ver al malo-maloso. pero no, esta vez le tocaba al gato negro y aunque se resistió, mamá la metió a la fuerza en el "transportín" (que así es como lo llama ella, pero sigue siendo la bolsa de la muerte) y se la llevó.

mirad su cara... si hasta nos dio pena y todo

al final, un resfriado, como sospechábamos. el señor malo le mandó un jarabe que olía fatal, de un color super raro, parecido al rosa, y que, por los zarpazos de osaka estaba más malo que el hambre (y mira que es malo pasar hambre... tengo hambre u_·). ella no quería, pero mamá todas las mañanas y todas las noches se lo daba y osaka siempre salía del baño con la pecherita rosa y pringosa, con mamá detrás, toallita húmeda en mano para limpiarla. je, era una escena simpática ^_· sobre todo por las risas que nos cogimos hiro y yo al verla rosita, jojojo. también le mandó unas gotas para los ojos (que no mola ser tuerta? a mí sólo me la ponen en un ojo, ja!).

y osaka ya está bien, ya no estornuda. y yo me alegro. pero nunca, nunca le perdonaré que haya dormida con mamá mientras estaba enferma... no hay derecho!!!!!!!!!!!!!!