y soy una gata tuerta con un lado maligno muy desarrollado... pero muy poco usado, porque ante todo soy una gata vaga u_ sólo una cosa es capaz de activarme: la comida! ^_
sí, rasca y pica. o más bien "rasca, rasca y mamá se pica"... y mucho! y eso por qué? pues por lo de siempre: por los rascadores. o como dirían nuestros amigos de más allá del charco, los arañadores ^_
y es que en casa tenemos unos cuantos. para empezar os los enseñaré y así podréis ver lo ratilla que se ha vuelto mamá, jujujuu.
buff, cómo la montamos!
tenemos uno que hasta nos da vergüenza a hiro y a mí enseñarlo, pero lo cierto es que me encanta y por eso está como está. a veces se nos da por algo y nadie nos quita la manía ^_ . el pobre está en las últimas, pero a ver si mamá la próxima vez me coge uno de suelo, que yo soy vaga y eso de levantar las patas no es lo mío u_ aún así, le he dado vidilla ^_
mientras no hay medicina, todo va bien!
también está éste, que nos lo regaló la tía zupe de madrid porque mora, su gata, no le hacía ni caso. mora es un poco como yo, que lo de las cajas de cartón le molan y claro, las prefiere a los rascadores. a mí me vuelven loca y cuando mamá las trae a casa no paro de meterme dentro y destrozarlas poco a poco. lo cierto es que este rascador me gusta, pero para esconderme de mamá cuando me trae la medicina por las noches... la odio >_ y sobre todo últimamente que estoy un poco peor de los mocos >_ .
si hasta me gusta cómo queda en el salón
también está el que mamá trajo de apap alcalá, que alguna vez le he dado algún que otro repaso pero tampoco os creáis que mucho... a mí me da pereza e hiro parece que le tiene alergia a todos. así que está para decorar la casa (en realidad creo que mamá los compra porque le gustan a ella... quizá debería rascarse las uñas ella!).
por supuesto os acordaréis del barco pirata, que casi siempre lo usaba osaka y cayó en desuso hasta que a mamá se le dio por esconder los snacks de malta dentro, y así hiro se pasa todo el día acechándolo a ver si cae alguno más.
miauar, miauar, marineros!
mira que tiene años y qué bonito lo tiene mamá
ay! eso duele!
y luego, escondido detrás del sofá también está este pequeño rascador que yo alguna vez he usado, un "por aquí pasé", vamos. aunque creo que su función es otra y es la intentar que el rascador que más le gusta a hiro pase desapercibido: ese rascador grande, rasposo y jugoso que es el sofá de mamá. y es que ella ha sido la única que lo ha atacado vilmente y con saña, y la que desde pequeña se dedicó a engancharse en él. un sofá que estaba impoluto hasta que cierta gata, con cara de tísica y pelo de hollín, se dedicó a subir los juguetes al sofá y a perderlos entre los cojines. y claro, para intentar recuperarlos usaba sus uñas y así quedó el pobre... aunque mamá, que es muy apañada ella, de vez en cuando y tijera en mano se dedique a intentar adecentarlo un poco.
y todo esto os lo cuento porque mamá ha intentado una táctica nueva para que hiro deje de rascar el sofá (lo de usar mantas, poner rascadores delante y todo tipo de artimañas por el momento no ha funcionado). ha decidido usar el refuerzo positivo y cada vez que hiro se acerca al rascador del barco le da un snack. y a mí, que doy penita siendo una gata tuerta y mirándola con mi ojito... me cae otro de rebote, ja! y claro, tenéis que ver a hiro que va al rascador y la lista de ella se gira a mamá y le hace un maullidito... si es que mamá siempre pica =^_ = lo que yo os diga, rasca y pica!
el otro día, mientras navegaba por la blogosfera (otra palabra guay que aprendo ^_ ), leí en el blog de Gema, Donde caben dos, un post sobre lo mucho que había cambiado con el tiempo Sirio. es un post muy chulo que podéis leer aquí y que a mí me hizo pensar en lo mucho que también ha cambiado mi hermana hiro (gracias por la inspiración, Gema ^_ ).
ya os he hablado en otras ocasiones de ella (por ejemplo, aquí: hiroshima pantoja) pero nunca os he contado su historia.
hiro llegó a casa con tres meses; bueno, más o menos, que con estas cosas de la edad gatuna una nunca lo sabe del todo. mamá encontró a hiro en la calle donde vivían los abuelos y que, curiosidades de la vida, es donde vivimos nosotras ahora. allí la veía todos los días de camino al trabajo, debajo de un coche y junto a otro gato un poco mayor. mamá siempre dice que es muy complicado pasar de largo cuando ves a un animalito necesitado y un día no pudo más y se las arregló para "atrapar" a hiro, jaula trampa en mano y mucha paciencia.
ésta es la primera foto de hiro en casa. ya podéis ver que la pobre sale bastante mal... yo cuando la vi pensé que era muy fea pero resultó que no, que no era fea! sólo estaba bastante desnutrida y claro, se la veía horrible.
qué pequeñita era! ahora es una gata enorme!
era normal que estuviera así de delgaducha, porque hiro sobrevivió en la calle sola, sin su mamá. pensándolo me doy cuenta de que salir viva de una situación así sólo es posible si eres una gata paranoica, porque con tanto coche y con tantos humanos malos que hay por ahí, ser desconfiada puede salvarte la vida!
y así es hiro, muy, muy, muy desconfiada con los humanos. porque conmigo y con osaka, cuando vivía en casa, siempre intentó llevarse bien, pero con los humanos... nada de nada. casi que únicamente se acerca a mamá y cuando vienen visitas a casa, sale escopetada a esconderse en cualquier sitio para que no la vean. yo creo que piensa que vienen a matarnos y me grita "correeeeeeeeed insensatos!" pero yo, que me da igual todo y me puede la curiosidad y las ganas de fiesta, pues me quedo ^_ ella me mira desde lejos con cara de "estás loca!", pero yo lo que quiero es que se dé cuenta de que puede estar tranquila.
la verdad es que hiro es una gata supermimosa, pero el miedo no la deja relajarse. a veces le dan ataques de amor, como aquí, la croqueta, os acordáis? o le salta a mamá al regazo y no para de frotarse. cuando hace eso, yo creo que mamá se queda tan quieta que incluso deja de respirar y aguanta todo lo indecible para que hiro no se asuste y salga corriendo. que ya han pasado tres años desde que vive con nosotras, pero lo que es cierto es que cada gato necesita su tiempo ^_.
últimamente está más tranquila de lo normal y ya ha empezado a quitarme el sitio encima de mamá en el sofá. y aunque mamá no la oye yo sé que está ronroneando, muy bajito pero lo hace. y yo en el fondo me alegro, porque así me gusta verla, pero...